Sebastián Kneipp

Sebastián Kneipp


SEBASTIAN KNEIPP: AGUA, CUIDADO, VIDA

Sebastián Kneipp

Sebastian Kneipp, padre de la hidroterapia, se apasionó por la investigación en el campo de las curas naturales impulsado por sus delicados problemas de salud. Comenzó estudiando métodos de autocuración a través de terapias de agua fría, sumergiéndose en las aguas del Danubio. Estructuró el sistema de tratamiento denominado hidroterapia y también se dedicó a la profundización de dimensiones relacionadas con el movimiento y la nutrición.


Sebastian Kneipp (Ottobeuren, 17/05/1821 – Bad Wörishofen, 17/06/1897)

Sebastián Kneipp nació en una familia de origen humilde y desde muy joven se vio obligado a lidiar con la tuberculosis, que lo debilitó y lo obligó a ingresar a la casa. En la soledad de su habitación, Kneipp lee los textos sagrados y madura la decisión de seguir su Vocación religiosa. A los 23 años, gracias a la ayuda del capellán Merkle, Kneipp ingresa al seminario con la determinación de quienes trabajaron de niño para poder pagar sus estudios y con una pasión innata por las lenguas clásicas. Pronto Kneipp conoce a otro religioso que demostrará ser una especie de “faro” en su vida: el pastor local de la Iglesia Evangélica Reformada de Grönenbach y el botánico Koeberlin, quien le presenta a fitoterapia.

En el seminario, sus condiciones de salud se deterioran, pero el destino puso en sus manos un libro de Siegmund Hahn sobre el poder curativo del agua. El libro le interesó mucho y de ahí Kneipp tomó la pista para luchar contra la esperanza de vida que los médicos le habían dejado en el cuello, como una espada de Damocles. Comenzó a bañarse con frecuencia en las aguas del Danubio y poco a poco su salud se benefició. En mayo de 1855, Kneipp se convirtió en padre confesor en el monasterio dominico de Wörishofen, donde aportó innovación en métodos de cuidado, amor por la agricultura, atención al cuerpo y salud. A finales de 1893, Kneipp fue nombrado monseñor da Papa Leone XIII, de la que obtuvo una medalla de oro como obsequio como muestra de agradecimiento por los tratamientos de hidroterapia que también había presentado Kneipp a la Santa Sede.

Kneipp e hidroterapia

En 1886 Kneipp publicó Mi agua cura, un libro escrito en tan solo seis semanas y dividido en dos partes, una dedicada a la hidroterapia y la otra inspirada en los principios de la fitoterapia. El libro fue un éxito extraordinario para su época: se imprimió en 18 ediciones y se tradujo a todos los idiomas europeos en solo cuatro años.

En este libro el padre Sebastian Kneipp explica en detalle los beneficios de la hidroterapia, un sistema terapéutico basado en la alternancia rítmica entre agua fría y caliente. La gama de aplicaciones del Método Kneipp es muy grande e incluye: chorros, embragues, vendajes, baños a temperatura creciente, decreciente, neutral (entre 36,7 ° y 37,2 °), baños completos y parciales (el baño de asiento, el baño sentado, los baños de pies, los baños de brazos). otras formas aplicables son i baños de sudor (Ruso, turco, baño de cabina), le duchas, cuya eficacia radica tanto en la temperatura del agua como en la presión del chorro. En todos estos casos lo que se obtiene es un fortalecimiento del sistema cardiocirculatorio como consecuencia de la vasodilatación periférica y un beneficio también a nivel neuromuscular.

El tratamiento básico del método Kneipp no ​​se basa solo en la hidroterapia, sino que también incluye reglas que contemplan lactividad física, nutrición, hierbas, estilo de vida. Kneipp estaba firmemente convencido de que la aparición de la enfermedad estaba relacionada con un desequilibrio entre estos cinco aspectos. Kneipp había estudiado a fondo la importancia del movimiento con respecto a la salud general del individuo y se utilizó para repetir: la inercia debilita, el ejercicio fortalece, el sobreesfuerzo daña.

Tres años después de la publicación de Mi agua cura, Kneipp concluyó otro libro titulado Entonces deberías vivir, en el que aborda la importancia del estilo de vida como elemento funcional para fortalecer el aspecto más estrictamente terapéutico de su enseñanza.

El legado de Kneipp

Un viaje a Bad Woerishofen podría ser una buena oportunidad para conocer la primera residencia de ancianos o visitar el primer estudio de Sebastian Kneipp, donde todo ha quedado exactamente como estaba en el momento en que comenzaba a estructurar la hidroterapia. Los libros de Kneipp han alcanzado tiradas de millones de copias y todavía se publican hoy. En 1920 Wörishofen recibió el predicado Malo que significa “spa”. Además de Bad Wörishofen, hay muchos otros balnearios Kneipp en Alemania. Ahí Medicina Kneipp y el tratamiento Kneipp hoy en día también son reconocidos por la medicina tradicional y se utilizan como terapias auxiliares.

En Alemania, se dedicó un sello postal a Kneipp con motivo del centenario de su muerte (1997). Actualmente hay unos sesenta centros de tratamiento que utilizan el método Kneipp yAsociación Kneipp (Asociación Kneipp) cerca de 120.000 miembros están registrados y hay al menos 600 asociaciones culturales presentes en casi todas las ciudades alemanas que pertenecen al nombre de la Asociación y se inspiran en la enseñanza de Kneipp, quien puso en primer plano la importancia de la prevención de enfermedades y la estimulación de Procesos curativos naturales.

Imagen | Kneipp Ostbevern