Terapia centrada en el cliente

Terapia centrada en el cliente


TERAPIA CENTRADA EN EL CLIENTE

Supervisión por el Dr. Alessio Fagioli, psicoterapeuta


Terapia centrada en el cliente: en teoría

La terapia centrada en el cliente es un modelo psicoterapéutico desarrollado por el psicólogo estadounidense Carl Rogers (1902-1987) a partir de la década de 1940. También conocida como “terapia no directiva” y “terapia rogeriana o rogeriana”, dio lugar a la psicología humanista.

Para los psicólogos que adoptan elenfoque humanista-existencial, no son los impulsos instintivos los que motivan al sujeto, sino la necesidad de conocerse, expresarse, auto-actualizarse; por tanto, la psicoterapia debe realzar la dignidad de la persona y el desarrollo de su potencial latente.

La teoría de Carl Rogers tiene como objetivo superar el pesimismo antropológico generalizado à la Freud según el cual el hombre es un ser fundamentalmente irracional cuyos impulsos, si se dejaran libres para actuar, conducirían a su destrucción ya la de los demás. El comportamiento humano, según Rogers (1994), es en cambio “exquisitamente racional y se orienta, con una complejidad sutil y ordenada, hacia las metas que el organismo le marca”. Hay una fuerza esencialmente positiva en el ser humano, que Rogers llama “actualización de tendencia“. La tarea de la psicoterapia es permitir que esta fuerza opere, eliminando los obstáculos que dificultan el pleno desarrollo de la persona. Dado que el individuo tiene en sí mismo los recursos para curarse, él mismo debe estar en el centro del proceso terapéutico: por eso se dice que la psicoterapia rogeriana “centrado en el cliente”.

Terapia centrada en el cliente: en la práctica

La terapia centrada en el cliente es ante todo una teoría de relación terapeuta-cliente; el psicoterapeuta, renunciando a las certezas garantizadas por una intervención con técnicas preestablecidas, es libre de moverse y de enfrentarse a la unicidad del individuo frente a él. Sin embargo, según Rogers, la relación debe tener algunas características esenciales:

  • no directividad – la relación entre el terapeuta y el cliente (nunca llamado “paciente”) es de igual tipo, el terapeuta no da consejos, no interpreta, no elige metas para el cliente, pero tiene confianza en la capacidad del cliente para resolver sus dificultades, si se coloca en condiciones de liberar el potencial que le es propio.
  • empatía – la ausencia de directivas, sin embargo, no tiene eficacia por sí misma, también es necesario que el terapeuta se ponga en el lugar del cliente y trate de ver el mundo con sus ojos, alejándose de su propio marco de referencia.
  • aceptación – el terapeuta tiene total respeto por el cliente, su experiencia, sus actitudes, pensamientos y comportamientos, nunca lo juzga y lo acepta incondicionalmente, escuchándolo activamente y sin prejuicios.

Por lo general, en una sesión de terapia centrada en el cliente, el terapeuta y el cliente se enfrentan entre sí, cara a cara, y no hay elementos en el mobiliario de la oficina del terapeuta que enfaticen las diferencias de rol (como los diplomas otorgados por el terapeuta). psicoterapeuta, libros y herramientas técnico-científicas).

La duración del tratamiento es medio largo y la asistencia es generalmente semanal con entrevistas individuales en su mayoría de corta duración.

Terapia centrada en el cliente: para quién y para qué problemas

La terapia centrada en el cliente está especialmente indicada en los casos en los que la persona, incapaz de estar en contacto con sus experiencias y reconocer sus estados de ánimo, se encuentra en un estado de conflicto interno y falta de autenticidad, o incapacidad para ser plenamente ellos mismos en la relación; tal “discrepancia”, Como lo llamó Rogers, no permite que el individuo crezca de manera positiva ni tome sus decisiones de manera óptima.
La terapia centrada en el cliente es, por tanto, un enfoque excelente para las personas que tienen problemas de inserción social, que tienen dificultades para aceptar y expresar sus sentimientos y que carecen de autoestima. Los terapeutas inspirados en este enfoque ayudan a las personas a manejar eficazmente múltiples problemas, como los relacionados y conectados con la depresión, los trastornos por estrés postraumático, los trastornos de la personalidad, hasta algunos casos de psicosis o retraso mental, como así como para otras afecciones (por ejemplo, para pacientes con diabetes insulinodependiente). La terapia centrada en el cliente y las terapias experienciales (basadas en las hipótesis formuladas por Rogers) han demostrado su eficacia según numerosos estudios de investigación, en particular en el tratamiento de la ansiedad, de los problemas psicológicos debidos al trauma y de los problemas de relación en general. .

Terapia centrada en el cliente: certificaciones y ética

El ejercicio de todo tipo de actividad psicoterapéutica – como se indica en el punto 3 de la ley Organización de la profesión de psicólogo – está sujeto a una formación profesional específica, a adquirir, tras la obtención de la licenciatura en psicología o en medicina y cirugía, a través de cursos de especialización (de diferentes enfoques) de al menos cuatro años que proporcionen una formación adecuada y formación en psicoterapia en las escuelas universitarias de especialización o institutos privados reconocidos por el MIUR.

  • Ley que rige la profesión de psicólogo

No obstante lo dispuesto en la citada norma, el médico especialista en psiquiatría o en neuropsiquiatría está autorizado para ejercer la psicoterapia incluso sin haber asistido a la escuela de especialización en psicoterapia.

Terapia centrada en el cliente: organizaciones italianas e internacionales

  • Asociación de Enfoque Centrado en la Persona “Carl Rogers” (ACP)
  • El sitio web centrado en la persona
  • Asociación para el Desarrollo del Enfoque Centrado en la Persona (ADPCA) – español
  • PCE Europe – Inglés

El recurso extra – El filósofo Natoli explica: en este podcast, qué significa “ser incapaz de ser plenamente uno mismo” y cómo se puede y debe “buscar la verdad sobre uno mismo”